Tania Libertad
Lerdo | 07 de octubre | 8:00 pm

Nacida en Perú, donde comenzó su carrera artística a los siete años de edad; a los nueve graba su primer disco y con 11 años de edad se posiciona como una de las más importantes intérpretes de música peruana. Después decide abordar la música latinoamericana, convirtiéndose en una de las mejores de su género, lo que la lleva a hacer presentaciones en México, donde decide radicar desde 1980.

Gracias a su labor cultural se convierte también en una de las artistas más queridas y reconocidas en este país, desde el cual construyó la plataforma de su internacionalización. Su discografía comprende 45 álbumes de los cuales se han vendido más de 10 millones de copias, razón por la cual se ha hecho acreedora a múltiples discos de oro y de  platino.

Se ha presentado en los escenarios más importantes del mundo entre los que destacan el Olympia de París, el Real Concertgebouw de Amsterdam, el Carnegie Hall de Nueva York, el Sydney Opera House y el Palacio de Bellas Artes de México entre otros.

Entre los reconocimientos más importantes que ha recibido se encuentran: Artista de la UNESCO para la paz, Latin Grammy a la Excelencia y a la Trayectoria, Embajadora Iberoamericana de la Cultura, Luna del Auditorio Nacional al mejor espectáculo de música iberoamericana, Huésped ilustre de la ciudad de Buenos Aires. También ha recibido múltiples condecoraciones de los gobiernos de Perú y Brasil.

La emoción que produce en los espectadores su forma de cantar fue resumida en un bello texto que le dedicó el gran escritor portugués, premio Nobel de Literatura, José Saramago:

“No es verdad que el mundo está todo descubierto. El mundo no es sólo la geografía con sus valles y montañas, sus ríos y sus lagos, sus planicies, los grandes mares, las ciudades y las calles, los desiertos que ven pasar el tiempo, el tiempo que nos ve pasar a todos. El mundo es también las voces humanas, ese milagro de la palabra que se repite todos los días como una corona de sonidos viajando en el espacio. Muchas de esas voces cantan, algunas cantan verdaderamente. La primera vez que oí cantar a Tania Libertad tuve la revelación de las alturas de la emoción a que puede llevarnos una voz desnuda, sola delante del mundo, sin ningún instrumento que la acompañara.   

Tania cantaba a capella “La paloma” de Rafael Alberti, y a cada nota acariciaba una cuerda de mi sensibilidad hasta el deslumbramiento. Ahora Tania Libertad canta a Mario Benedetti, ese gran poeta a quien tan bien le sentaría el nombre de Mario Libertad. Son dos voces humanas, profundamente humanas, que la música de la poesía y la poesía de la música han reunido. De él las palabras, de ella la voz. Oyéndolas estamos más cerca del mundo, más cerca de la libertad, más cerca de nosotros mismos”.

 

Lugar: Plaza de Armas de Lerdo
Fecha: Domingo 07 de octubre
Hora: 8:00 pm